sábado, 30 de noviembre de 2013

la gran venezuela se escribe sin mayúsculas.


Dios. La Patria. La Fé. Los Principios. La Moral. La Ley. El Pueblo.Lo siento, no puedo evitarlo. Me estremezco íntimamente cada vez que me topo con cualquier mayúscula que no cumpla con señalar donde empieza una oración o decirnos que tal o cual palabra es un apellido o un nombre propio. 
En cualquier otro caso, aplicado a cualquier otra cosa, ente, institución o idea, las mayúsculas distorsionan terriblemente su significado, lo hinchan, lo deforman hasta volverlo irreconocible, odioso, henchido de si mismo. 
Y las cosas se ponen aún peor cuando intentamos "pronunciarlas".
Cada vez que uno de nosotros dice una palabra con mayúsculas y pretende que su audiencia sepa, esté consciente, de la absoluta superioridad del vocablo utilizado sobre cualquier palabreja sólo dotada con letras minúsculas, pequeñas y humildes todas ellas.
Las mayúsculas, siempre, terminan incendiando el verbo y los ánimos de la audiencia. Destruyen la prudencia y la moderación. Aniquilan el sentido común y eliminan toda posibilidad de diálogo. ´
Sobre todo, si el interlocutor o adversario dialéctico utiliza otro juego de mayúsculas.

por todo eso, estoy muy tentado a suprimir definitivamente todas las mayúsculas. 
aprender a vivir sin ellas.
los puntos deberían bastar para decirnos cuando ha terminado una oración, ¿no? 
en cuando a los nombres, estoy seguro de que no le ponen ni le quitan nada esencial a los pablos ni a los dimitrys. a los pérez, rodríguez, clinton o kashkaroff. 
siguen pareciendo nombres y apellidos, ¿verdad?. pero utilizarlos para conceder a algunas palabras más importancia de la que ya tienen sin exaltaciones gramaticales, sin fuegos artificiales anexos, suele distorsionar gravemente el discurso y darle a nuestras palabras sentidos que no tienen ni pueden tener. 
porque ningún dios es más importante que los hombres que creen en él. 
y, le duela al que le duela y se indigne el que se indigne, ninguna patria es más importante que los hombres que la habitan. 
ellas, las minúsculas, no implican ningún tipo de falta de respeto. 
y permiten, desde luego, un análisis más desapasionado, ignorando el efecto hipnótico de las mayúsculas.
"bolívar", seguro que podría entenderse mucho mejor con minúsculas. 
cualquier dios volvería a ser el amigo e interlocutor posible de todas sus criaturas. 
y venezuela el hogar común de todos los venezolanos. 
probablemente, todos aprenderíamos a querer algo mas al país el día en que nos pongamos de acuerdo en quererlo sin mayúsculas. 

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